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sábado, 4 de diciembre de 2010

Godzilla contraataca (1955)

Después del exitazo del primer Godzilla los productores de la Toho no se hicieron esperar a la hora de realizar una secuela, en apenas 5 meses, Godzilla contraataca se estrenaba en cines japoneses consiguiendo otro gran éxito para el cine japonés. Pero estas prisas en la producción del film se notaron y mucho en el montaje final haciendo un film fantástico y muy entretenido en sus primeros 45 minutos y insoportable en sus 40 minutos restantes.


La historia se inicia con el descubrimiento en una isla de un nuevo Godzilla luchando con otro monstruo gigante, Anguirus, la batalla entre los dos monstruos llegará hasta Osaka.

El film tiene unos problemas muy graves de ritmo, en su primera mitad todo está muy bien conseguido, la tensión, la acción, las apariciones de los monstruos son fantásticas...pero una vez Godzilla (no hay explicación alguna sobre el porqué regresa Godzilla si su cuerpo fue reducido a la nada en la anterior, regresa y punto)  deja fuera de combate a Anguirus tenemos que aguantar más de media hora de diálogos entre unos personajes que no nos importan nada, aburridos y sin chispa hasta llegar a su aceptable final en el que acorralan a Godzilla en una isla de hielo y ahi lo sepultan entre la nieve.

Los efectos especiales, obra otra vez de Tsuburaya, tienen momentos geniales en los momentos de destrucción de Osaka y especialmente las batallas entre los monstruos realizados a cámara rápida (por un error según dicen) dando un resultado quizás algo ridículo vistos hoy en día pero realista al mostrar a los monstruos como animales rabiosos, la batalla en plena ciudad entre Godzilla y Anguirus es sin duda la mejor escena del film.

Está más que claro que aqui no dirigió Ishiro Honda sinó un desconocido llamado Motoyoshi Oda que a pesar de conseguir momentos resultones el veredicto final es de suspenso.
El film consiguió unas buenas recaudaciones pero no se volvió a retomar la saga hasta 8 años después a pleno color y con aires nuevos.
Mientras, el monstruo Anguirus no volvería hasta el año 68 en la inolvidable Invasión extraterrestre (1968) pero esta vez siendo aliado de Godzilla.

Nota: 5/10


A falta de un trailer aceptable os dejo con una review del film con las escenas más importantes

lunes, 22 de noviembre de 2010

Godzilla. Japón bajo el terror del monstruo (1954)

Y era Godzilla lo que se avecinaba, no podía ser otro. En los meses venideros, el profesor Serizawa emprenderá la durísima tarea de analizar los 28 films de tan mítico personaje.¿sus neuronas sobrevivirán?
Godzilla fue un proyecto que nació bajo la influencia del cine de ciencia ficción americano de los años 50 con El monstruo de los tiempos remotos (1953) en mente aparte del evidente clásico King Kong (1933). Para su creación se juntó un tándem creativo que hacía maravillas cada vez que se juntaban: el productor Tomoyuki Tanaka, el director Ishiro Honda, el mago de los efectos especiales Eiji Tsuburaya y el músico Akira Ifukube.

El film comienza con la desaparición de varios barcos en el mar de Japón, unos científicos investigan una isla y allí descubren a una bestia prehistórica de enormes dimensiones que destruirá Tokio.

Japón bajo el terror del monstruo no tiene nada que ver con el tono que tendrían el resto de films de la saga, éste es un film serio, maduro, a veces violento y con momentos terroríficos que por medio de la fantasía crea una realista parábola de la guerra y crítica del uso de las armas nucleares.

Ishiro Honda logra darle un tono muy realista al producto acercándolo al documental además el nivel actoral es más alto de lo normal en un film así, ahí está el gran Takashi Shimura, habitual de los films de Kurosawa. Respecto al monstruo, aún me sorprenden las escenas de destrucción del film, si, es un hombre disfrazado, pero la forma en la que está rodado, con esa tensión y ese siniestro blanco y negro que da un ambiente de pesadilla es absolutamente magistral aumentado con la sensación de gigantismo que da el monstruo con esos andares a cámara lenta.

Absolutamente acojonantes las escenas en el hospital después de la destrucción de Tokio con muertos y niños contaminados por la radiactividad, algo que no se volvería a repetir en la saga, la guinda la pone el trágico final con el mítico profesor Serizawa suicidándose por salvar a Japón de la amenaza de Godzilla. Quizás para el público occidental el film resulte tremendamente aburrido debido a la gran abundancia de diálogos y ritmo lento pero esto es algo normal en todo el cine japonés, pero oigan, que yo me la vi con 10 años y no podía despegar el ojo de la pantalla...

El éxito del film en su país fue espectacular y junto a Rashomon de Kurosawa fueron los primeros films japoneses en traspasar sus fronteras y estrenarse en Estados Unidos, aunque eso si, los americanos remontaron la versión japonesa de Godzilla poniendo como protagonista al yanqui Raymond Burr y eliminando cualquier crítica a la energia nuclear y a las guerras, una chapuza vamos, pero esa fue la versión que se estrenó por todo el mundo, por desgracia.

En resumen, un film que le da mil patadas a cualquier film americano de ciencia ficción de la época, un film que inició lo que se conocería como kaiju-eiga, el cine de monstruos gigantes japoneses, un film que tendría 27 secuelas más y cientos de imitaciones...
Uno de los mejores films de ciencia ficción de la historia y de visión obligada para el aficionado.

Nota: 10/10


Trailer del film

sábado, 20 de noviembre de 2010

Se avecina algo grande...

Algo muy grande y especial se avecina en este blog.
En breves días el profesor serizawa se dispondrá a estudiar y analizar cada film de todo un mito del cine.
Pistas: es la saga más longeva del cine y el monstruo que aparece es muy radiactivo y no hace más que destruir Japón.
¿Más pistas? En breves días...

miércoles, 17 de noviembre de 2010

It conquered the world (1956)

Es imposible a veces puntuar objetivamente una producción de serie Z, el aficionado ya sabe que estas películas se valoran no por sus grandes argumentos, las interpretaciones de los actores o los efectos especiales sinó todo lo contrario, aquí se valora el grado de cutrez extrema del film y lo risible que resulta todo, vamos de tan mala que és resulta buena. 
Éste es uno de los centenares de films que produjo el rey del cine del bajo presupuesto Roger Corman, un film delirante que cuenta la invasión que realiza un extraterrestre con forma de pepino de 2 metros a la tierra.
Con este argumento el espectador ya va preparado para lo que va a ver pero el resultado es mucho más aburrido de lo que podría haber sido. Eternos diálogos entre los científicos llenos de palabras imposibles a cual más estúpida, el extraterrestre apenas hace nada durante el metraje aparte de controlar a algunos incautos y no parar de decir lo poderoso que es. Pues en el clímax final, sin duda la mejor escena del film, se tendrá que tragar sus palabras cuando el científico protagonista lo derrote con un soplete después de que un ejército le ataque con metralletas y bazookas.
Absolutamente delirante.
Se trata de un film para coleccionistas y fans muy entregados del género cuyo único atractivo es poder ver al pepino extraterrestre en acción, porque eso si cuando el bicho aparece se consigue crear algunos de los momentos más risibles de la ciencia-ficción americana, lástima que se haga eterna a pesar de sus apenas 70 minutos de metraje. Roger Corman produjo films mucho peores.

Nota: 4/10

domingo, 24 de octubre de 2010

Frankenstein conquers the world (1965)

Si existe un sub género cinematográfico por el que sienta una pasión rayando en lo obsesivo ese es sin duda el kaiju-eiga, el cine de monstrous gigantes japoneses, nacido a raiz del éxito de la ciencia ficción americana y con Godzilla como icono máximo tuvo su momento de máxima popularidad en la década de los 60, la razón por la que unos films cuyos argumentos alocados y sin sentido sobre monstruos gigantes destruyendo maquetas de ciudades de Japón y luchando entre sí han generado tanto éxito no solo en su país de origen sinó en buena parte del mundo es un misterio.
El director insignia de este género fue el gran Ishiro Honda, el Kurosawa de la ciencia ficción japonesa y un director que se tendría que tener más en cuenta. Creador del personaje de Godzilla, responsable de la mayoría de sus películas clásicas y de un buen puñado de films muy recomendables que seguían la misma temática.
El film que nos ocupa se trata de uno de los proyectos más interesantes del director, la historia arranca con el descubrimiento por parte de los nazis del corazón inmortal de Frankenstein el cual lo envían a Japón con tanta mala suerte que ese mismo día es el bombardeo de Hiroshima y la ciudad desaparece por las bombas atómicas, pero entre los escombros un niño devora el corazón ahora radiactivo de Frankenstein el cual lo convertirá en un gigante que sembrará el caos en el futuro.

Uno de los puntos fuertes es sin duda el desarrollo del argumento, totalmente de comic y muy atrayente, ese inicio en Hiroshima es genial, dirigido con gran pulso y con una sobrecogedora escena de la explosión de la bomba atómica sobre la ciudad.
El Frankenstein protagoniza grandes momentos en el apartado técnico si nos olvidamos de detalles definitivamente Z como el hecho de que el niño crezca pero como es posible que su ropa crezca con el...La primera hora del film está narrada de forma ejemplar y con un despliegue de efectos especiales muy dignos para la época y superiores incluso a los de la saga Godzilla, es a partir de entonces cuando el film pega un leve bajón con la aparición con calzador del monstruo gigante de turno, en este caso Baragon, una lagartija cuadrúpeda comepersonas con un cuerno en el hocico que lanza rayos destructivos y que protagonizará una gran batalla final contra Frankenstein en los bosques del Monte Fuji, otro de los magníficos momentos del film, ese final trágico con el citado volcán entrando en erupción mientras los dos monstruos luchan entre sí.

En resumen, nos encontramos con un ejemplo de ciencia ficción muy divertido y recomendable y aunque no sea uno de los trabajos más gloriosos de Ishiro Honda se aguanta bien, tiene momentos fantásticos y nos demuestra que no solo hay Godzilla en la ciencia ficción japonesa.

Aqui podeis ver el trailer y seguido la mítica escena de Frankenstein enfrentandose a un pulpo gigante, escena eliminada que no se incluyó en el montaje final

Nota: 8/10

miércoles, 20 de octubre de 2010

The man from planet X (1951)

Si señores, esta es la película que lo origino todo, debido al éxito de esta modesta producción el cine de ciencia ficción explotó, penetró en las masas y vivió su gran época dorada durante los años 50.
Rodada en únicamente 6 días, este es un genial ejemplo de que no hace falta un presupuesto desorbitado para hacer una buena película, porque su crédito no se alejó demasiado de otros horrores de la serie Z de la época pero el buen hacer y pasión de los que se vieron involucrados en el proyecto hicieron mucho del resultado final.
La historia gira en torno al descubrimiento por parte de unos científicos de una nave espacial en un pantano en medio de la nada, allí descubren a un extraterrestre.

A pesar de su evidente tono de ciencia ficción el film se acerca más al terror gótico de los films de la Universal con especial atención al primer Frankenstein, por ejemplo, tras el descubrimiento del alien los científicos se lo llevan a su laboratorio para intentar comunicarse con el pero al final el ser espacial será maltratado y humillado por uno de los científicos lo que provocará la furia de éste. 

 
Su ambientación, es uno de sus puntos fuertes, con esos páramos llenos a rebosar de niebla o ese laboratorio que más bien es un pequeño castillo gótico, de echo el film reutilizó los escenarios y decorados de Juana de Arco para economizar la producción.
Otro de los puntos fuertes es por supuesto el alienígena, un hombrecito vestido con un traje y un casco de astronauta que acaba siendo entrañable y cuya imagen se ha convertido en uno de los iconos de la ciencia ficción de la época.
A pesar de sus numerosos fallos, como por ejemplo la pobreza de los efectos especiales ocasionados en su mayoría por la falta de presupuesto nos encontramos ante una obra entrañable, un pequeño clásico de vital importancia para entender la fiebre de cine de ciencia ficción que hubo en el resto de la década.

Nota: 8/10



martes, 5 de octubre de 2010

Superman contra la banda negra (1958)

Si señores, nos enfrentamos con la versión japonesa de Superman, todo un clásico del cine más friki. Es muy difícil enfrentarse a este film para empezar se trata de una serie Z de hace más de 50 años pero a diferencia de un director de la misma época como Ed Wood que a pesar de hacer films malísimos eran puro entretenimiento no se puede decir lo mismo del film que nos ocupa pero su visionado proporcionará unas buenas risas como buena serie Z que se precie. A pesar de que sirvió de precedente para las posteriores películas de Superman protagonizadas por Christopher Reeve o las series japonesas de superhéroes como Ultraman, el film es una versión muy libre del hombre de acero pero mantiene parte de su esencia como su capacidad para volar, su origen espacial o su súper fuerza.
En el film los zafirianos, habitantes de la recóndita galaxia de Zafiro preparan una guerra contra el resto del Universo, empezando por la tierra. Para asegurar el éxito de su colonización universal secuestran al terrícola Dr. Yamanaka, experto diseñador de misiles, y a sus hijos. La tierra cuenta con un inesperado aliado. “Superman”, un habitante del evolucionado planeta Esmeralda.

Ya tiene fama los estrambóticos títulos que las distribuidoras españolas ponen cada cierto tiempo a películas de diversa índole, este es un caso delirante, pues no existe ningún Superman en la versión original del film y de titularse Attack from space pasó a llamarse en su estreno español (en 1966) con el mítico titulo de Superman contra la banda negra.

El héroe del film en realidad se llama Supergiant y es simplemente un japonés disfrazado con un pijama con capa y capucha coronada por una antena, delirante. Aparte, como suele ser habitual en estos productos los efectos especiales son paupérrimos y casposos como esas naves espaciales de cartón sujetadas por un cable perfectamente visible, la lucha final de Superman contra la banda negra filmada a cámara rápida (impresionante) donde el héroe va golpeando al aire y haciendo que 2 o 3 enemigos caigan sin motivo o increíbles saltos logrados por el rebobinado de la imagen.

Todo esto hace que su visionado sea divertidísimo y entrañable pero a pesar de esto, el film se toma demasiado en serio a si mismo para lo que es, no hay tensión, la penosa fotografía en blanco y negro hacen de ella un visionado sólo apto para gourmets de la caspa más acartonada y completistas.

Y este film no fue el único sobre el personaje sino que formo parte de una trilogía formada por Superman el invencible, Superman ataca a los platillos volantes y la comentada aquí.